miércoles, 30 de julio de 2014

Comimos: Vivi Francia (comiendo)

Antes que vuelva a olvidarme, quería avisarles que, lamentablemente, no hemos sacado fotos del cumplemesito de Vicente. Nos ocupamos de agazajar a nuestros invitados y atender al bebe y colgamos por completo.
Se que algunas de las tías presentes se sacaron fotos con el homenajeado pero no me hicieron llegar ninguna. Asi que después no quiero quejas respecto a que no publico fotos de ustedes con el bebe.. eh?? ... si, les estoy hablando a u s t e d e s ! !

Ahora bien, a lo que me ocupa.
El pasado domingo hicimos un paseito en familia al Hipodromo de Palermo, en donde se realizó la feria Le Marche; que con una seleccion de chefs y locales especializados en cocina francesa nos hicieron recordar nuestros dias en París. (Si los querés leer, clickea la etiqueta Paris).

Foto: Internet
Los puestos en los que compramos fueron:
- Cuisine Du Su: aquí compramos lo salado. Arrancamos con una baguette de Beef Bourginon, lechuga y tomate; el beef es una corte de buey cocinado en vino tinto de Borgoña, región del centro de Francia (donde también se encuentra Dijon... de la mostaza ... ❤) Después un Croque Monsier, sándwich de pan de molde, jamón y queso gratinado, y un wrap de pollo.
- Sebastian Foillade Catering: a Sebastian le compramos algo dulce a modo de postre, Marce eligió eclair de chocolate y de cafe. El eclair es una factura de masa muy liviana y rellena de crema de chocolate o de cafe.
- Cocu: a este puesto recurrimos en busca de algo calentito para tomar y compramos un cafe.
Todo lo que compramos estaba exquisito.

Las carpas con los puestos estaban ubicados en la entrada del Hipodromo de la esquina de Av. del Libertador y Dorrego; si bien había lugares dispuestos para que uno se siente, estos no fueron suficientes para la cantidad de visitantes. Se encontraban habilitados mesas y bancos al costado de la pista, pero se encontraba un poco lejos. Nosotros nos las arreglamos para improvisar un picnic en un sector de parque cercano a las carpas. 

Datos
Lugar: Hipodromo de Palemo.
Fecha y hora: 27 de Julio de 2014 de 10 a 18hs. Es una feria que se realiza anualmente, organizada por la Asociacion Gastronomica Francesa en Argentina - Lucullus)
Precio: $100 aprox. por persona.

A continuación fotos de los puestos en los que compramos, del predio y como yapa, una "infografía" de pastelería francesa. Así podemos empezar a llamar a cada delicia por su nombre.
Yo voy por uno de cada uno ;)

jueves, 24 de julio de 2014

Lucimos: La salud "estetica"

Existirá este término? Para mi existe desde el pasado viernes, cuando la tia Ana conoció a Vicente y manfiestó estar preocupada por mi "salud estética... así... de belleza" y me dió mi regalito por el día del amigo consistente en una serie de productos pensados para que esté arregladita en breves pasos. Se hizo eco de mis largos dias con intervalos irregulares de sueño, y de la consecuente falta de interés en como me ven... porque hay dias en que ya no me importa como ME veo.

La verdad idea me pareció genial y una hermosa sorpresa. Aunque no entiendo como me sorprendió viniendo de mi amiga Ana, a quién vuelvo a pedirle que retome su blog de cosmética. (yo se que estás leyendo)

El paquetetito tocaba tres aspectos clave para pasar de verme como una desquiciada a un ser vivo acicalado en un par de toques mmágicos: pelo, uñas y labios



Esta publicación se va a referir a pelo y labios, que son los productos que probé; quedando las uñas para cuando me saque el esmaltado que tengo ahora. 


- L´oreal Fiberceutic, mascara restauradora para cabellos altamente dañados (mi amiga vio en mi cabeza una escoba... je je je): es una mascara de tratamiento de esas que te tenes que poner con el pelo humedo secado solamente con toalla, las dejas actuar un ratito (el producto no indica la cantidad de tiempo, sino "unos minutos" -?!), le agregas un poco de agua para hacer un breve masaje y después la sacas con, esta vez, una buena cantidad de agua. Ideal para las que nos gusta darse un bañito de inmersión (bañito: breve e improvisado; el sr. baño de inmersion es otra cosa): terminas de ducharte, te pones la mascara mientras se junta un poquito de agua en la bañera, esperas esos "unos minutos" flotando en el aguita y despues te enjuagas el pelo y salis renovada al mundo.
Cuando dormís poco, ese bañito de inmersión vale oro.
Conclusion: cuando me puse la mascara sentí que no me estaba poniendo nada en el pelo; utilicé una cantidad similar al tamaño de una avellana pero la tuve que duplicar. Una vez enjuagado el pelo, lo deje secar y lo noté bastante más suave, sobre todo para haber sido la primer aplicación. Me gustó. Pasa a la categoría "rutina de cuidado de cabello semanal".
- Mythic Oil de L´oreal: entre el nombre y el envase (medio exótico) me imaginé que me ponía el producto y pelo me quedaba negro azabache y lacio estilo Cleopatra. Cualca. Mal. La falta de sueño. Es un aceite hidratante para todo tipo de cabellos que tiene un aroma exquisitivo. Se coloca desde la mitad del largo del pelo hacia abajo y en muy poca cantidad (un "puff" del aplicador, más sería un enchastre), lo aclaro porque el producto n o  l o  h a c e... se ve que hay toda una clase de acciones capilares de conocimiento generalizado que desconozco...
Conclusion: una vez adecuada la cantidad de producto (ejem..), se aplica facilmente y se absorve con rapidez. El pelo queda con brillo y sin frizz. Me gustó. Mucho. Pasa a la categoría "uso intravenoso".
- Lapiz labial humectante de Extreme (la linea de Farmacity) aca fue cuando corroboré que me queda mucho de cosmética por descubrir, pero el nombre me salvó del bochorno. Es un labial, en este caso rosa, que humecta como la manteca de cacao o un bálsamo.
Conclusion: Se aplica facilmente, por su forma de lapiz y se puede variar la intensidad del rosa con la cantidad de pasadas. Humecta y el color es duradero. Me gustó. Pasa a la categoría "a la cartera".

Aldu luce (musica de Chicago de fondo) labial rooosaaaa; remera de JustaBsAs y chaleco de Americanino de Falabella.

Fotos de los productos a continuación.

domingo, 20 de julio de 2014

Comimos: El CumpleMesito - Astor, manduque porteño

Se nos pasó volando; cuando nos quisimos dar cuenta, tenímos encima el 16 de julio y nuestro bebé cumplía un mes. Esto ocurrió el miércoles pasado, y nos tomó por sorpresa.

Vamos a hacer dos cosas: un mini-balance del mes (para que se rían de mis penurias como se rieron de la foto del baño de la publicación Solos en casa) y un relato de como tuvimos nuestro primer festejo en familia.

Balance
Niño cerdo: como todos los seres queridos del Sr. Marido, a Vicente tambíen le cabe un apodo porcino. El hermano es el cerdo de agua, yo soy cochina y el bebe... es un lechón. Los bebés en promedio crecen entre 20 y 30 gramos por día; nuestro bebé durante los primeros quince dias engordó aproximadamente 55 gramos por día y durante los segundos quince dias, 45 gramos por día (menos mal!). Así, de los 3,658kr con los que nació, hoy estamos en 4,800gr. Tengan en cuenta que después del parto bajó 200gr, que recuperó con creces.

Chau reloj: no es porque de repente me haya liberado de la tiranía de las obligaciones, de las estructuras y desee vivir una vida libre de ataduras entregandome a lo que deparen mis sentimientos...no.... es que ya no lo necesito ya que tengo un ser vivo que cada religiosas 3 horas me pide comida. Si a las 9am comió, al mediodía, aunque lo vea re re re re dormido, se va a levantar y reclamar su comida. Para después pedir cambio de pañal, luchar para no dormirse hasta dormirse, quedarse dormido una hora y media después; y a la siguiente hora y media volver a reclamar su comida. Solo me queda recordar la hora de la primer comida dle dia y listo!

Mi mejor amigo el balde: una amiga del Sr. Marido dijo "son tres mudas de ropa por día". Me pareció mucho, me pregunté por qué. Ahora lo se: se babea, regurgita, se pilla, se caga. Y todo eso MANCHA. Como no quiero dejar inutilizada la ropa al primer uso, tengo habilitado un balde en la cocina con agua enjabonada para dejar en remojo la ropita sucia -que muchas veces incluye ropa de los papis-. Se usa, se mancha, se tira en el balde. Cuando el balde se completa: todo al lavarropas.

Festejo
Lo que nosotros sabemos hacer para celebrar es comer, asi que eso hicimos. Nos pareció medio egoista porque tecnicamente el bebe no festejó con nosotros (no estaba en mis planes darle la teta mientras yo cenaba en un restaurant) pero como, siendo honestos, no hay una actividad que podamos compartir con Vicente a modo de festejo, salimos a comer igual.
Fuimos a Astor-manduque porteño, un restaurant que queda en Ciudad de la Paz 353 y al que hace mucho teníamos ganas de ir.
Tiene una carta simple que varía semana a semana. Son pocos platos, pero complejos y riquisimos.
Como entrada comi sopa de cebolla (soupe a l´oignon), vino con un toston y queso granitado. El plato principal fue ojo de bife con papas crocantes, verduras, pure de zapallo y olivas (mis amadas aceitunas). La sorpresa del plato fue que el pure tenia jugo de naranja. Se que suena raro, pero hizo la diferencia. Los invito a probar en casa.
El postre era un bizcocho de chocolate con helado de limón (amé!!) y frutos rojos; lo acompañamos con un expreso igual de rico que el resto del menú.
Hay que aclarar que se ofrecen 3 tipos de menú: uno de tres platos, de 5 platos y por último una desgustación de todos los platos del menú. También tienen una extensa carta de vinos; que nos fue ajena porque estar yo amantando y Marce siendo el conductor asignado.
Por último, la ambientación era un sueño, super sencilla pero delicada. La cocina se encontraba a la vista, con un cartelito que decia "La Cocina" y un timbre de mesa para llamar al camarero cuando el plato esta listo. Se aceptan tarjetas y la atención fue excelente por parte de todo el personal, dan muchas, muchas ganas de volver.

El último detalle del día fue el primer paseo madre-hijo en cochecito. Mamá Aldana ganó en un concurso una clase de Nail Art en el local de Alma de Jazmin de Belgrano (Cabildo 1668). Allí fuimos juntos, me acompañó toda la clase y después nos fuimos a tomar unos mates a la casa de la Tía Gi. Llegamos sanos y salvos jajaaj.
En las fotos se ven las hermosas margaritas que aprendí a hacerme en las uñas, gracias a Natalia de Uñas Rio Mas; y el colgando de corazon que me regalaron.

Hoy hacemos una merienda en casa para celebrar con familia y amigos; en unos dias -según los horarios, el descanso lo permitan- lo compartiré por acá.

viernes, 11 de julio de 2014

YoMama: Solos en casa

El lunes llegó el momento de la verdad. El bebe cumplía 3 semanas y además, al papa se le acababa la licencia por paternidad (+ vacaciones + francos) que se tomó por su nacimiento. Llegaba el momento de quedarme sola en casita con mi retoño.

Arranco confesando que llegué al miercoles feriado desesperada, y no precisamente por las semis del mundial.


Descubrí que hasta nuevo aviso la vida es aquello que pasa entre teta y teta de Vicente y que es perfectamente posible estar 4 horas aguantando las ganas de ir al baño. También descubrí que en realidad lo unico malo de estar vomitada es que se humedece la ropa y te podes resfriar. 

Momentos épicos de la semana:

- La cama copada: el lunes me levante a desayunar algo (a la hora del almuerzo, eso de levantarme cada tres horas es matador) y cuando volví a la cama a ver al bebe, que lo habia acostado conmigo cuando el Sr. Marido Marce se fue a trabajar, me encontré a los dos gatos en mi lugar de la cama. Consecuencia: Los tapé con la bata y me busqué algo para hacer en otro sector de la casa.

- El baño: aterrada de dejar al bebe fuera de mi vista durante más de dos minutos, no tuve mejor idea que llevarmelo al baño en el cochecito cuando me fui a bañar el martes. No más palabras a esta situación, me remito a la segunda foto de la siguiente tanda. Ah, si. Los gatos también se sumaron al baño.

- La siesta post paseo: el lunes tuve que ir al médico. Haciendome la mamá canchera me cargué a Vicente en la wawita y salí a la calle. El trayecto era de 12 cuadras ida y 12 de vuelta. Considerando la idea de haber estado varios meses caminando con 10 kilos encima, creí que cargar los 4 de mi bebe no iban a ser graves. Fueron gravísimos. Llegué a casa muerta. El que también llegó agotado fue Vicente; por lo que llegué a casa y fuimos derecho a la cama. El hijo-gato Roque Perez se sumó a la siesta. En el medio de los dos. El unico tema es que le tiene un poco de miedo al bebe (se asusta cuando llora) y en varios de sus movimientos involuntarios de bebe, éste le llenó la cabeza de dedos y el lomo de patas. Consecuencia: estuve más de la mitad de la siesta atenta a que el gato no le coma una mano a Vicente. Afortunadamente, estuvo muy lejos de ocurrir y continuamos siendo 5 seres vivos bajo el mismo techo. 

- La molestia de cada media hora: después de la ridiculez del cochecito en el baño, advertí que tenía que empezar a dejar al bebe un ratito solo acostadito en algún lado. Sin embargo, la transición es lenta. Consecuencia: cada media hora -o menos- voy a verlo y a molestarlo un poquito para ver si esta bien.

Pobre mi hijo.

Mis papas pasaron un ratito a hacerme compañia (mi mama paso también otro dia a alimentarme y ayudarme con las cosas de la casa), lo que cuenta como momentos lindos de la semana. Asi como, obviamente las llegadas del papi de Vicente a casa y que siempre cocine una porción de más para que yo almuerce, porque dicho sea de paso ahora entiendo porque el primer consejos que te dan para la llegada del bebe es "freeza comida". 

Esta mañana de viernes me levanté pensando que era sábado. Otra clara señal de que, o no se ni doy estoy parada, o bien, necesito con desesperación que Marce se quede conmigo en casa. Aún así, creo que hoy soy una madre mucho menos aparata que el lunes; además de tener la satisfacción de que mi bebe haya llegado a este momento sano y salvo!

Para terminar, fotos de los momentos épicos y algunas instantáneas de nuestra primer semana solitos.
Buen fin de semana!!

jueves, 10 de julio de 2014

Comimos: Sushi y otras hierbas

Una vez recuperados del ataque cardíaco post pase a la final de la copa del mundo, nos preparamos para este lunes-jueves pensando en otras cosas lindas que pasan en los feriados. 
Los dias feriados se duerme y se come. Como nosotros no dormimos desde hace ya tres semanas, vamos a ocuparnos de la comida.


La pregunta por excelencia antes, durante y después del viaje a Japón fue "comieron sushi?". Y también la respuesta fue siempre la misma: "si, pero en Japón el sushi no es lo mismo que acá". El sushi que se come en Buenos Aires, provenie de Estados Unidos; las piezas fueron creadas por chefs norteamericanos para agazajar a los empresarios japoneses que en los años noventa viajaban a Nueva York por negocios. Sin embargo, no nos ibamos a perder la oportunidad de probarlo. 
En Tokyo fue tanto lo que tuvimos para recorrer que supimos comer en puestos en la calle o locales similares a los chinos que hay por el centro; debiendo destacar cuando quisimos incursionar en sabores novedosos y termine comiendo mondongo (cuya experiencia pueden revivir a q u í). Sin embargo, en Kyoto, ciudad mucho más "telúrica" que Tokyo, por su cantidad de templos y pequeñas empresas de manufacturas de productos típicos como abanicos o rosarios budistas, pudimos probar las recetas mas tradicionales japonesas.
Así, a pocas cuadras de la estación de Kyoto, que vendría a ser como un centro del universo, encontramos un restaurant que nunca terminamos de entender si estaba pensado para turistas o si era de esos lugares que solo los locales conocen. Por la poca cantidad de turistas que encontramos caminando por Kyoto, nos inclinamos por la última opción.
La comida en Japón tiene más de un plato, se sirve la porción de arroz blanco (gohan) y hasta 5 platos con diferentes comidas, y muchas veces se sirve en bandeja. 
El Sr. Marido Marce quería sushi, por lo que se pidió la opción con sashimi. También tenía tempura (opcional al gohan), sopa -que nunca, nunca falta- y verduras al vinagre. Las piezas eran simples, al igual que las que se vendían en supermercados en viandas. Nada de queso; solo arroz, algas, verduras o pescados. El Sr. Marido las catalogo de espectaculares.
En cambio, yo pedí Katsu-Kare, que resulto ser esa porción de carne muy similar a una milanesa -sorpresa que redimió a Japón después del mondongo-, que venía acompañado por sopa, verduras y un revuelto del huevo (que estaba dentro del cuenco con tapa); además del gohan.

Las comidas suelen tener esta variedad para incluir alimentos de los diferentes grupos (hidratos de carbono, proteincas, etc), por lo que cada comida que hacíamos allá, nos dejaba lo suficientemente llenos como para no tener hambre en un buen rato, pero sin tener el estómago a reventar.

Por último, aclaro que no soy una ferviente admiradora del sushi. Comer pescado me resulta un desafio, ni hablar al estar crudo. Marce ama el sushi, venga de donde venga, por lo que cada tanto en casa se come sushi. Sin ebargo, estuve vedado durante el embarazo, porque no tenía permitido comer carnes crudas; y estos nueves meses hicieron que lo extrañe. Consecuencia -> una vez en casa con nuestro bebe, hicimos un pedido para recordar viejos tiempos, como la vez que buscamos sushi en Japón je je je.

Ahora, el resto de las fotos. 
Platos de Marcce, platos de Aldu y el pedido de la semana pasada con la vajilla oriental que me regalaron mis papas hace un par de cumpleaños (que también se puede ver en Instagram).


lunes, 7 de julio de 2014

DiariosdeViaje: Museo de Hielo + GlacioBar

Como nos estamos muriendo de frío, y como antesala de las que siempre son las dos semanas más frías del año (lease las últimas dos de julio), decidí publicar las fotos de uno de los lugares más fríos en los que estuve en los últimos tiempos.
Hablo del bar de hielo de Gancia, ubicado en el Museo del Hielo de El Calafate, Santa Cruz.

Primero hablemos del Museo; se llama Glaciarium y para ir hay que tomarse un micro gratuito que sale del centro de El Calafate. La entrada ronda los $100 y tiene incluida la entrada al GlacioBar. Se puede comprar en las casas de turismo de la ciudad, tanto como en el museo mismo sin variaciones de precio; e incluso puede comprarse la entrada del museo o la entrada al bar por separado.
Nosotros compramos todo.

El Museo apunta a la formacion de los Glaciares, a sus movimientos y a los exploradores que recorrieron la zona y la fueron poblando lentamente. A medida que se lo recorre se entiende porque tantos nombres europeos para denominar las cosas. Tiende a ser un museo muy grafico e incluye un micro cine donde se proyectan documentales 3D (divino el Sr. Marido en la última foto). También uno se salpica con un poco de la historia de la Patagonia y sale del museo considerando a Antoine Saint Exupery un paisano y al Perito Moreno un verdadero héroe nacional.
Dato importante: la P. de Francisco P. Moreno, no es de Perito, sino de Pascasio, su segundo nombre; y adquirió el apelativo de Perito cuando fue el perito de parte de la Argentina en una de las primeras contiendas con el país vecino Chile relativas a los limites de ambos territorios.

Hasta aquí, todo muy educativo; pero nosotros no podemos pasar por un lugar sin un poco de boludeo. Acá es cuando entramos al bar de hielo. Se llama GlacioBar y se encuentra en el subsuelo del museo. Al entrar te entregan una capa y unos guantes, ya que por más que uno este en el sur, el abrigo que se lleva no es suficiente. Se permanece en el lugar 25 minutos, más no, porque no hay capa que aguante; y porque en realidad no es un bar como los que hay en la calle Reconquista, sino más bien la experiencia de estar en un lugar construido enteramente en hielo (nota de la autora: no ir a buscar pareja, ni ligera de ropas). La entrada, de todas maneras, incluye barra libre -que el Sr. Marido ha aprovechado por los dos- de bebidas alcholicas de primera linea -que si tuviera alguna idea de alcohol recordaría, pero no es el caso-.

Más info del Museo del Hielo y del GlacioBar a c á! Y fotos, más abajo.

viernes, 4 de julio de 2014

Disfrutamos: Mamma Mia

Pese a lo que puede prometer el titulo, esta publicacion poco tiene que ver con mi bebe.
Bueno, no del todo... se relaciona con mi bebe si tenemos en cuenta que me senté en la pc a escribir ALGO porque hace como 2 horas que tiene intervalos de llanto, estoy a punto de matar a todo el mundo y quise cambiar el impulso de ponerme a jugar al Candy Crush por algo medianamente mas productivo.

Afortunadamente su papa consiguió calmarlo, lo que me hace preocupar cada vez más por el hecho de encontrarme sola el lunes que viene con el bebe cuando él vuelva a trabajar... por lo que me sumerjo mas en lo profundo de este recuerdo londinense e intento olvidarme de todo un ratito.

Hubo una noche en Londres, en la semana en que el Sr. Marido Marce estuvo trabajando y yo estuve de ocupa, en la que me tuve que buscar algo para hacer ya que él tenía una cena de trabajo. Sumando mis ganas de ir al teatro y lo mucho que a Marce le desagrada ir, buscar una comedia musical fue una gran opción. 

Como buena lectora de novelas romanticas (dicho sea de paso, tengo varias en venta ... hay que hacer espacio para el baby...), el Mercado de Covent Garden es una locación que me conocía de memoria sin haberle puesto un pie encima nunca. Por esto mismo, a la hora de elegir el teatro para ir prioricé los de esta zona a los que se encuentran por Picadilly Circus.
Salí del hotel, me tomé el subte, me bajé en la estación Convent Garden; que es una de las que  todavía conservan su fachada antigua; y me fui a pasear por el mercado. Elegí un barcito para cenar temprano, como se acostumbra allá y a la hora en que acá nos estaríamos tomando unos mates, y me metí en el Teatro Novello a la última función del día.

Qué me puse? este tópico es re re re importante, no solo por el auge del street style y todo eso, sino porque mi mamá siempre me dijo que al teatro había que ir bien vestido. Así las cosas, me puse un vestido de encaje comprado en Notting Hill (de esos que usan toooodaaaas las chicas en Londres), un piloto de Tommy y una pashmina que me regaló Marce, unas medias de corazoncitos traidas de Japon y unas chatitas. Digamos que me las arreglé bastante bien con lo que había llevado para una semana de polizonte. Mirando la foto -que está al final- me pregunto porque me esta costando tanto dejarme crecer el pelo y que pasó con ese flequillo largo al costado que perdí en algún momento.
El interior del Teatro, cuya apertura fue en mayo de 1905, era preciosa y ameritaba no ir en zapatillas... aunque varios de los otros asistentes asó lo hicieron; e incluso sacaron sandwiches para comer durante la funcion. Que opinará mi mamá de esto?!

La obra fue una fiesta, no se podía esperar más de una selección de canciones de ABBA; y tengo que reconocer que el hecho de conocer ya la obra y solo pretender escuchar música coloboró a que la pase bárbaro ya que si dependía de lo que podía entender de un inglés británico super cerrado, hubiera estado al horno (conclusión: menos mal que no elegí ir a ver Los Miserables!!)

Terminada la función debía encontrarme con Marce y sus compañeros de trabajo en un restaurant Marroquí de la zona. Y este fue el momento más londiner de mi vida. Era de noche, lloviznaba y había poca gente en la calle. Salí con mi mapita y me di cuenta que podía llegar al lugar sin consultarlo. Lo guardé en la cartera y empecé a caminar sintiendo que estaba ayudando a Sherlock Holmes a resolver un nuevo enigma. Cumplí con mi objetivo y llegué a la cita con una sonrisa en la cara.

Ahora en cambio...es sábado a la mañana, estoy en bata y a oscuras en el living para que no se levanten los muchachos. Los gatos no pueden creer verme sin mi retoño encima y yo me pregunto si estará durmiendo bien en la pieza. Lo único en común con ese dia es que hoy también llueve. Cabe aclarar que intenté terminar este texto infinidad de veces, que ninguna pude hasta ahora pese a no tratarse del traslado de contestación de demanda que me mira de reojo desde el estante de las carpetas de trabajo. Que pasará cuando me disponga a escribir eso? solo Dios lo sabe; y lo sabrá el lector si cuando me agarre el próximo ataque de "quiero evadirme del mundo" me siento a escribir acá y no a jugar al Candy Crush.

Para despedirme, fotos!

miércoles, 2 de julio de 2014

YoMama: Y finalmente, nació Vicente

Después de 41 semanas, después de un trabajo de parto de los que hacen funcionar la memoria selectiva, nació mi bebé Vicente el 16 de junio a las 8:19, por parto natural y pesando 3,658kgr.


Antes que nada y para noticia de todos aquellos que participaron en nuestro concurso "Cuando nace el Vincent?" les contamos que decidió nacer el UNICO día en que no había apuestas. Incluso podríamos decir -si se fijan en la foto correspondiente- que esperó a que se terminen las apuestas para salir al mundo.
Juro que si hubiera sabido que iba a pasar eso, cortaba el concurso el dia 5 de junio, mínimo.

Como tambíen verán en las fotos, la panza me superaba ampliamente y gobernaba todos mis movimientos. Las últimas semanas fueron un poco dificiles, en las que abundaron reposo y contracciones y en las que acompañé a la selección argentina en su primer partido del mundial en un grito de dolor -y no precisamente por las aptitudes deportivas del equipo-
Así y todo, llegamos perfectamente a la meta, entramos a la clinica siendo dos, salimos siendo 3, y a partir de ese miercoles 18 de junio estamos juntitos en casa -con nuestros hijos-gatos- aprendiendo a ser una familia.
Creemos encontrarnos en la etapa "padres horrendos", pero nos tenemos fe para ir mejorando de a poco. Nuestro bebe se rie cuando duerme, come cual cerdito y nos deja dormir bastante durante la noche. No podemos pedir mas.

Por otro lado, para gran sorpresa, ya entro en mucha de la ropa que dejé atrás durante el embarazo. Desde el mes 8 dejé de pesarme, no me he pesado a la fecha por lo que no puedo hacer un balance muy concreto sobre lo subido o lo bajado; pero lo importante es que me reencuentro con mi guardarropas y reestreno toda mi ropa!

Ahora, fotos!
¿¡Cuando nace el Viuncent?! busquese y encuentre el día que no acertó su nacimiento.
Aldu con panza, Aldu sin panza y Aldu con Vincent!
Por último, Vincent y papá ♥