miércoles, 26 de junio de 2013

DiariosdeViaje: Último día en Edimburgo: Museo Nacional y Café at the Palace

Nuestro último día en Edimburgo y nuestro último día en Escocia. Bien temprano al día siguiente estábamos tomando un tren a una ciudad preciosa. Pero eso queda para más adelante.

Nos levantamos como todos los días, temprano y nos fuimos a desayunar al comedor.
Cabe aclarar que no estábamos alojados en un hotel común y corriente; estábamos alojados en el campos de una Universidad de Edimburgo, lo que significó una verdadera experiencia.
Como llegamos ahi? El campus estaba publicado junto al resto de los hoteles de la zona en las páginas de turismo, nos pareció un lugar super amplio, despejado, con mucho verde (ver definición de campus universitario, ja!) y como el precio era razonable decidimos reservar. Ah! se merece una mención especial el "palacio" que creímos ver en las fotos y que resultó ser una sala de conferencias....
El predio estaba desocupado por el receso de verano y como los escoceses son austeros, tomaron reservas para todo el completo para gente de todas partes del mundo. Así compartíamos nuestro desayuno con el equipo brasilero de bandas militares, contingentes gigantes de japones (para que nos vayamos aclimatando quizás?) y estudiantes de cualquier país.
Pero lo más "romántico" era la habitación. Mi Sr. marido la amó. JA. Era la clásica habitación universitaria, esa que se ve en todas las películas, diseñada en forma espejada: armario - cama - escritorio. No tuve opción y me tocó el lado de la habitación sin televisión. No hay fotos de la habitación porque por más cómoda y prolija que era, nos perturbaba mentalmente.


Vamos a lo que importa. El ultimo día visitamos el Museo Nacional de Escocia. Un edificio verdaderamente hermoso, como se puede ver en la siguiente foto. Creo que no hace falta aclarar que era igual de "cocolichozo" que el resto de los museos británicos. - ver definición de COCOLICHOZO en este post -
Dinosaurios, animales disecados, ropa, pinturas fueron algunas de las cosas que encontramos. Les dejo las imágenes que obtuve que mas me gustaron. 

Al final del día, ya relajándonos decidimos visitar el Holyrood Palace. Ya comenté que es el Palacio favorito de la Reina, y nada pudo convencernos mas de esto que el hecho que ella se encuentre allí al mismo tiempo que nosotros con su marido el Duque de Edimburgo; que para todo esto ya habíamos visto lo buen mozo que era de joven, y por ende, entendido la cara de felicidad de joven reina cuando le "sugirieron" casarse con él.


Obviamente que ni se enteró de nuestra presencia, pero si le usufructuamos un ratito el Palacio. En una de las entradas, al lado de una de las tantas recuerderías había un cafe llamado "Café at The Palace". Ambientado como un jardín de invierno daba una sensción de paz increíble.
Tomamos una merienda , con té, brownies y tortas, y nos volvimos al hotel a preparar las valijas.

lunes, 24 de junio de 2013

Comimos: Empanadas Norteñas para el Día del Padre

Tomándome la costumbre de escribir sobre alimentos (decir sobre comida queda muy de gordita), este lunes voy comentarles como recibimos a mi papá en mi casa para el Día del Padre.

Usualmente, para este tipo de "días", día de la madre, día del niño, ya ya ya, nos juntamos en casa de mis papas a almorzar. Esta vez fue distinto porque mi papas iban a estar todo el día ocupados y caerles para almorzar o cenar era como ir a destiempo.
Consecuencia, mi casa se convirtió en el centro de operaciones para el festejo.


En primer lugar, preparé empandas norteñas de la siguiente manera:
Puse a hervir una papa mediana cortada en cubitos (más chiquitos que los de la foto, mi Sr. Marido, el chef experto me los hizo volver a cortar una vez hervidos! que tupé!) y los puse a hervir junto a un huevo.
Mientras, corte 250gr de ojo de bife también en cubitos, junto a una cebolla pequeña y una cantidad similar de cebolla de verdeo.
Calenté una sarten, doré las cebollas, sellé la carne, agregué los cubitos de papa y el huevo duro picado finito.
Después condimenté con aji triturado, comino, sal y pimienta.
Por último, y 5 minutos antes de apagar la hornalla, agregué la cebolla de verdeo.
El resto es historia conocida: tapas de empanadas, repulgue y al horno fuerte por 20 minutos aproximadamente. El "aproximadamente" depende del horno en el que se cocina, el mío es fortísimo.
La receta alcanza para una docena de empanadas, y quizás una o dos más; a mi me salieron 14.

Pero esto no era todo.
Como familia somos unos grandes admiradores de la "picada del domingo", la que generalmente secunda a una mañana con Turismo Carretera. Siendo mi papá el líder de esta corriente, no podía faltar en los festejos por su día. En este caso fue mi hermano el que pasó por la casa de mi mamá y trajo todo lo que ellos habían preparado, y entre todos armamos la mesa: Quesitos, salame, jamones, pickles, un preparado de roquefort y queso crema que me encanta. También colaboré con unos bocaditos de salchicha, muy fáciles de hacer: se hierve la salchica, se la envuelve con una tapa de empanadas, se corta en rodajitas y se cocinan 10 minutos al horno fuerte.

Por último, el postre que evidencia otra de nuestras pasiones. No hay crudo invierno que pueda con nuestro gusto por el helado. 
Masas y algo para brindar! Felíz Día!!

miércoles, 19 de junio de 2013

DiariosdeViaje: los honores de Escocia, el Castillo de Edimburgo, Royal Mile y Catedral.

Los miércoles de aquí en adelante me voy a dedicar a seguir con los diarios de viaje. afortunadamente (sobre todo para mi) tengo muchas vacaciones sobre las que hablar! :)

Ahora, sigo con Edimburgo, allá por agosto del 2011. ese día nos tocaba visitar el castillo de Edimburgo; ese que mostré en fotos anteriores, que se alza como un gigante sobre la cuidad.

Para llegar caminamos, primero las diez mil cuadras que nos separaban del centro estando en el hotel, y después, la "Royal Mile" o camino real. Este camino comienza en el castillo de Edimburgo y termina en el Holyrood Palace, aunque nosotros lo hayamos recorrido al revés. Este ultimo palacio es el favorito de la Reina Elizabeth, un par de días después entenderíamos por qué (y ustedes también, porque lo voy a explicar en otra entrada).
A lo largo de todo el camino, y como la ciudad esta construida en altura, hay callejones o closes (en ingles) que unen las calles "de arriba" con las de "abajo". Muy pintorezco, salvo que en el medio haya un barcito....



De más está decir que hice algo de shopping. En esta cuadra están las grandes recuerderias, las casas con artículos típicos y locales de marca de la zona. Lo que más destaco, la cantidad de tartanes y kilts, que es el nombre original de las famosas polleras masculinas escocesas, con telas escocesas de todos los colores, y por supuesto, el local con mi gorro de foquita. - ver gorro de foquita AQUI :) -

Con algunas bolsitas en la mano (que no tenían el gorro de foquita pero si un monedero de la casa Ness http://www.ness.co.uk/ y alguna que otra cosa mas) llegamos al castillo. 
Como primera impresión, creí estar entrando a una película de Indiana Jones. No me digan que esas figuras en la puerta de entrada no parecen salidas de "Indiana Jones y la ultima Cruzada".

El castillo en su interior es super austero; porque es un castillo que fue sitiado miles de veces. Quien tomara este castillo dominaría Escocia, y así los ingleses lo ocupaban, los escoceses los recuperaban, los ingleses lo ocupaban, los escoceses los recuperaban y así sucesivamente. Cada vez que esto pasaba se lo prendía fuego y se lo restauraba. Cuando digo que se lo prendía fuego no exagero.
La ultima vez que fue ocupado por los ingleses quedo semi-abandonado hasta que la entrañable Reina Victoria dijo "necesitamos turismo en Escocia", lo mando a refaccionar y le puso algunos cañones para que parezca mas aguerrido.
En el año 2011 se produjo una reinauguración cuando Elizabeth ordenó que se lo vuelva a poner en condiciones. Aun así, sigue siendo un castillo de construcción defensiva y pedregoza muy, pero muy distinto a otros castillos, como los franceses.
Sin embargo, lo más hermoso es la vista panorámica de la ciudad. Hay a continuación dos fotos de esto, que valen mucho mas que mil palabras.

En este castillo se encuentran los denominados "Honores de Escocia", que realmente merecen un párrafo aparte. Este nombre es el que ostentan las joyas de la corona escocesa. Estos son: una corona, una espada, un cetro con una piedra de cuarzo y una piedra. Ya el cetro con una piedra de cuarzo suena raro; uno asocia la palabra joyas a piedras preciosas y que el cetro sea de cuarzo es raro, lo podemos entender por la austeridad escocesa y por el saqueo permanente de los ingleses. 
Ahora lo de la piedra es increíble. Es la piedra de la coronación, es aquella sobre la cual debe sentarse el monarca al momento de su coronación. Pequeño detalle, no existe algo así como la coronación de un rey escoses toda vez que Escocia forma parte del Reino Unido, y por ende, reconoce como rey al Rey de Inglaterra. Es por eso que esta piedra estuvo durante años en la Abadía de Westminster, siendo ubicada debajo del trono de Rey para que nadie pueda erigirse a si mismo como Rey de Escocia.
Obviamente que llegada la modernidad, a los escoses esto no les cayó en gracia que durante 500 años la piedra estuviera en Londres, por lo que aprovechando un descuido, se llevaron la piedra de nuevo para Edimburgo. Esto puso a la luz el debate relativo a que la piedra pertenece a Escocia y era injusto que estuviera en tierras inglesas, por lo que los ingleses, después de años de negarse no tuvieron mas opción que devolverla con la condición de que viaje a Londres en la coronación de cada nuevo monarca.

Por último, la catedral de Escocia; una vez ya devuelta en la ciudad. No van a ver muchas fotos de la misma porque había que pagar £5 (cinco libras) por cada foto, cosa que  n o  pensaba hacer. De todas maneras, lo que mas se destaca es el interior en azul y blanco, los colores de la bandera escocesa.

 
Con esto termino por hoy!

pd: cuantas están considerando viajar a Escocia para traerse una de las carteras de Ness?

martes, 18 de junio de 2013

Lucimos: Objetos en la cabeza

Me encantan los objetos para el cabeza.
Eso deriva en una basta colección de hebillas, broches y vinchas con los que trato de controlar mi indomable cabellera; generalmente son estas últimas las que me acompañan a diario, ya que son una sencillísima forma de sacarme el pelo de la cara, como verán en la primer foto.
También tengo algunos gorros, que suelo usar cuando hace mucho, mucho frío, como estos días.
mates en el Camping Cascallares
Sin embargo, mi intención es confesar una particular costumbre que tengo cuando estoy de viaje.  Costumbre que mi Sr. Marido odia pero no tiene manera de evitar.
Estas es: probarme cualquier gorro, sombrero o articulo que sea para la cabeza.
El temita empezó en Edimburgo.
En los Diarios de Viaje estoy relatando nuestras andanzas por Gran Bretaña y la República de Irlanda, pero hay algo que no comenté y que vale la pena decir ahora: Escocia fue lo más frío del viaje. En razón de esto tanto en Glasgow como en Edimburgo vimos que se vendían articulos de abrigo para casi todas las partes del cuerpo: medias de lana, polainas, guantes, y obviamente, gorros y sombreros.
Hasta ahí, no estoy hablando de nada sorprendente ... nada sorprendente hasta que encontré un gorro con orejeras con forma de foca. No pude resistir la tentación de ponermelo.

No contenta con mi gorro de foquita, meses más tarde visitando Colonia del Sacramento y fiel al clima mucho mas cálido encontré unas orejeras (esta vez sin gorro) con forma de Kitty. Mi perdida absoluta y una enorme felicidad al calzarmelas en la cabeza. Creo que se nota en la foto, no?

Por último (hasta la fecha, es obvio que pienso seguir atacando puestos de sombreros), una foto de abril de este año probandome un gorro de policia de Londres de juguete. Lo más gracioso de todo, es que me lo puse arriba de un gorro peludo, bastante fulero pero abrigado, que supe comprar horas más temprano en Topshop.

Obviamente, mi Sr. Marido no solo no me dejó comprar nada de lo que me probé; sino que el único articulo comprado (el gorro) tuvo la fortuna de presentarse ante mí sin que mi Sr. Marido estuviera cerca.
De todas maneras, le agradezco mucho las fotos!! :)

sábado, 15 de junio de 2013

Comimos: La Barata del Central

Lunes gastronómico!
Hoy quiero hablar sobre un secreto a voces que cada día tiene mas adeptos; pudiendo jactarme de que varios de esos adeptos son culpa mía.

Quizás no lo he dicho hasta ahora, pero yo tengo un trabajo de oficina, de esos de 9 a 18 (que no siempre es tan 9 a 18), paso muchas mañanas en la calle y muchas tardes en la oficina compartiendo con mis compañeros almuerzos, mates, anécdotas y quejas sobre el transporte público.
Un tema muy recurrente es la comida, somos muchas chicas que nos cocinamos, que soñamos con cocinar como nuestras madres y abuelas, y además, porque generalmente charlamos mas en el almuerzo... y en una de esas charlas una de las chicas preguntó: ¿Conocen la Barata del Central? 
Yo no era de las que la conocían.
Nos explicó que era y nos pasó el siguiente link: http://www.labaratadelcentral.com.ar/


Se trata de un emprendimiento que acerca la producción del Mercado Central de frutas y verduras a aquellos que vivimos super lejos del mismo, el delivery se extiende de Parque Chacabuco al norte hasta Saavedra y al este hasta el microcentro.
Proponen 3 canasta; la primera para dos personas, la segunda para cuatro con frutas y verduras "mas usuales" como mandarinas, lechuga, tomate, cebolla, zanahoria; y una tercer canasta que es la suma de la segunda canasta y una seleccion de frutas y verduras "mas atipicas" comos los papines andinos, kiwis, puerro y semillas.
Estas canastas varian todas las semanas y se pueden consultar en el link que copié antes.
Los precios son increibles: $59, $99 y $149 respectivamente a lo que tenemos que sumar $15 de envio.

Ya se la recomendé a mis papas, a mi amigos; y no pierdo oportunidad de volver a hacerlo ya que le encuentro varios grandes aciertos: 
 1 - son productos muy frescos y a buen precio.
 2 - vienen todos juntos y a tu casa! ya no más visitas a la verdulería y vueltas a casa cargadísima!!
 3 - te obliga a incorporar frutas y verduras a tu dieta, que no es un dato menor. Lo tenés en la heladera y te lo comés; en lugar de pensar qué tenes que comprar para preparar la cena pensás en que preparar para la cena con lo que compraste. Para la gente pachorra como yo, es un éxito.

ah! y me encanta la bolsa de cartón. 

Barata, gracias por existir.

martes, 11 de junio de 2013

Disfrutamos: despedida de una amiga: mi Nikon D-40

Día difícil si los hay. 
Hoy trabajé desde casa, adelanté copias pendientes (no tantas como hubiera querido) pero en el medio de la tarde un mail despertó toda mi atención.
El asunto decía "¡Felicitaciones! Has vendido tu artículo Nikon D40" y después de tanto tiempo de esperar que llegue ese mail (hace un mes que la tengo publicada) llegó el momento en que me dí cuenta de que alguien me la iba a quitar de las manos para siempre.


La compré en diciembre de 2008, fiel a lo documentadora que soy, todavía conservo el recibo precario (muy precario) que me entregó el vendedor cuando la compré por el mismo medio en que la vendo hoy. También conservo los manuales, los cables.

Me acompañó a casi todos a los lugares que fuí. Cumpleaños, vacaciones, marchas y movilizaciones, en su mochila o envuelta en cualquiera trapo adentro de la cartera.

Hoy me despido de mi compañera de emociones subiendo más imágenes capturadas en esos momentos. Creo que no es necesario aclarar que le debo todas las fotos de este blog.