lunes, 20 de agosto de 2012

Comimos: la vie parisienne - cena en París

bueno, creo que no es necesario que diga que ... colgué....

ya pasó mi cumpleaños y para esta altura del año pasado ya estabamos volviendo a casa, lo que da como consecuencia que me paso mas de medio viaje sin subir una entrada.

igual, no me arrepiento, estas últimas semanas han sido hermosas, disfruté de mi cumple acompañada de seres queridos y me deciqué a full a planificar el gran evento del 22 de septiembre.

ahora para compensar mi deuda, y como promeso de seguir subiendo, con mucha paciencia, las fotos del resto del viaje, les dejo una foto de nuestra cena en un cafecito en París frente a la Escuela Militar.
nos sentimos parisinos por un rato cenando super temprano y sentados uno al lado del otro mirando hacia la calle.

era un lugar hermoso, atendido por una familia.
qué comimos? yo un plato de pollo con verduras y mi Sr. marido, carpaccio. nos trajeron pan (como se ve en la foto) y las bebidas venían acompañadas por una botella de agua sin gas.
otro dato curioso: los baños eran mixtos! 

así cierro hoy.
será hasta la próxima.
besos y buena suerte!


martes, 7 de agosto de 2012

DiariodeViaje: un país verde - Dublin

hemos vuelto a Dublín.
este 6 de agosto fue un día bastante corto, a pesar de habernos levantado super temprano.
desayunamos en el hotel, no recuerdo haber comida tanto en ningún otro momento de mi vida. estoy considerando seriamente dedicarle alguna entrada a ese desayuno...


por ahora, sólo diré que volvimos, que nos alojamos en la misma habitación que el primer día, ese con el escritorio re re re lindo, y que nos pusimos revisar que nos quedaba ver para los próximos dos días.
 así nos embarcamos en una aventura difícil. contratamos un "walking tour" histórico de la ciudad. en principio era complejo ya que no tenía mucha idea de lo que estabamos contratando, por otro lado, estábamos teniendo algunos inconvenientes con la pronunciación del idioma a medida en que nos ibamos alejando de Londres; pero aún así nos mandamos.
resultó de lo más interesante. nuestro guia era un estudiando de historia que había nacido y crecido en la ciudad, por lo que conocía claramente cada baldosa.
nos hizo entrar en los edificios principales, el City Hall, el Dublin Castle, e incluso la capilla del mismo. hasta nos contó detalles como "en la iglesia del castillo se filmó The Tudors".
lo más impactante fue el Trinity College, una de las Universidades más grandes y antiguas de Europa.

honestamente, dormimos con las fotos.

después de caminar junto al guía, decidimos seguir caminando.
así llegamos gracias a la recomendación de una amiga al Arlington Hotel donde comimos una merienda de té y escones delicioso.

lunes, 6 de agosto de 2012

DiariodeViaje: otro país verde - Belfast

no habíamos terminado de tomarle el gustito a Dublin que salimos para Belfast.
caminamos hasta la estación de tren (en esta ciudad esta todo muy cerca!) y salimos.

aprovechamos el viaje para bajar las fotos a la pc, leer un rato y mirar ovejas, las muchas ovejas que había en el camino.
para todo esto, todo seguía siendo verde.

llegamos a Belfast, bus hasta el hotel y a buscar rapidito que podíamos hacer porque sólo ibamos a estar un día.

 el hotel era muy lindo, tenía set de té (como todos! que alegría me daba encontrarlos al entrar) y la cama era comodísima. en la tele gigante sonaba U2 todo el día, llegamos a darnos cuenta de que era el mismo recital que terminaba y empezaba una y otra vez.

acomodaditos ya, salimos a caminar.
Belfast es una ciudad chica en comparación a las que estuvimos visitando, pero aún así tenía cosas para visitar. El City Hall, con la queridísima Reina Victoria; la Catedral de Santa Ana y su propia Iglesia de San Patricio (no nos olvidemos que al final de cuentas en Irlanda del Norte por mas libras que usen, también son irlandeses).
después de hacer las visitas obligadas, empezamos a diambular por ahí, y con esto llegó el shopping. no es que no haya comprado nada hsta ahora, ya traíamos encima un vestidito (ganga mal), unas remeras para Marce y una camperita de París; pero en Belfast nos animamos a un poquito más y nos metimos en casas de antigüedades y ferias americanas.
Resultado: me compre un vestido y una cartera preciosos a re buen precio!
continuamos la tarde caminando y empezamos a sentir que nuestro cuerpo se iba acostumbrando a los horarios de Gran Bretaña cuando nos dimos cuenta que teniamos ganas de cenar a las 19hs.
en todas las cuidades que visitamos se acostumbra a cenar a las 19hs, incluso antes, y ya cerca de las 21hs todas las cocinas de casi todos los restaurants cierran y solo se pueden pedir bebidas.

fue trabajoso para nosotros cambiar una cena a las 22hs o más por una cena a las 19hs. podemos decir que ni tenía hambre a la hora de cenar ni teníamos nada que cenar cuando teníamos hambre.

asi las cosas, elegimos para cenar un lugar en el centro que resultó ser propiedad de un cocinero estrella de la zona, se llamaba Deane´s Deli. la cena fue preciosa, no sólo por la comida, con una presentación super prolija y riquísima, si no por el momento, faltaba poco para mi cumpleaños y estuvimos ahí, con una banda en vivo, cenando juntitos.

terminada la cena, fuimos al hotel, a seguir escuchando U2 (ver párrafo 5to) y a preparar las cosas para volver a Dublin.

pero antes de cerrar el día de hoy, quiero agregar la foto que esta a la izquierda. es el Belfast Market. ya era la mañana del 7 de agosto, ibamos con nuestras valijas caminando a la estacion y lo ví. pobre mi Marce se tuvo que quedar con ellas mientras yo lo recorría.
pero valió la pena, cada vez que tomamos el té de cerezas que compré ahí nos convencemos de ello.


sábado, 4 de agosto de 2012

Comimos: una obra de arte - un almuerzo en el Louvre

comer en París es algo de lo más interesante.
por un lado todo es diferente (creo que hay muy poca influencia de la comida francesa en la nuestra, salvo las recetas francesas que se repiten casi textuales), pero ademas, todo es rico.
tambíen es cierto que la cocina en París es cara, por lo que formaba parte del desafío conseguir algo rico pero a buen precio.
así llegamos por recomendación de un amigo de Marce al bar del Museo del Louvre y a su menú de bebida+plato+postre a 12€.
este consistía en un salmón con hierbas al vapor, obviamente para Marce, y pasta al verdeo con cous-cous para mi. los postres: souffle de frutos rojos! todo, acompañado por nuestras entrañables gaseosas de etiqueta roja y negra :P

DiariodeViaje: un país verde - Aer Lingus y la Iglesia de San Patricio


a las 5.30 sonó el despertador. teníamos que estar antes de las 7 en el aeropuerto de Gatwick para volar a Dublin.
primer pensamiento: que me iba a perder el desayuno del hotel!!
segundo pensamiento: qué onda Aer Lingus? compramos los pasajes a Dublin en una pagina que se titulaba "Aer Lingus. Cheap Flights to and from Dublin", eran realmente baratos y por eso nos daba un poquito de cosa. sin embargo fue un muy buen viaje, con una muy buena atencion y sobre todo, sin tener que hacer fila para despachar la valija, fila para abordar, etc, etc.

otro detalle que hizo mas cómodo nuestro vuelo fue que "Apu" (el empleado de recepción del hotel) nos permitió dejar una valija en la baulera del hotel.

así llegamos a Dublin, a un aeropuerto muy lindo y empezamos a ver signos de la resistencia celta sobre la cultura britanica. todos los carteles del aeropuerto tenian un texto en negro en inglés y un texto en gaélico en verde. nos llamo la atención como una oración de tres palabras en inglés tiene su correspondiente oración en gaélico de como diez.

 tomamos el AirCoach y nos dirigimos al centro.

vale remarcar que para esta altura todo lo poco que habíamos visto era verde: los carteles, los micros, los boletos para el micro, el sello del pasaporte. cosa que no cambió cuando llegamos al centro de Dublin, los carteles de las calles, los frentes de muchos negocios, las publicidades también eran verdes.

nos costó un poco ubicarnos debido a que la ciudad se encuentra divida por el río Liffey y teníamos miedo de bajarnos del lado equivocado del mismo.
preguntando llegamos a la Dame Str. y después al hotel. una de las habitaciones mas lindas del viaje. era amplia y tenía un escritorio hermoso (puede que sólo esto haya hecho la gran diferencia...)

nos pusimos mononos y salimos a caminar. almorzamos en un localcito precioso al que nunca pudimos volver, porque no pudimos volver a hacer el camino que nos llevó a el en primer lugar. si podemos decir que era muy cerca del hotel y que en frente había un local de ropa de camping llamado "Patagonia".

también encontramos que estabamos a muy pocas cuadras del Dublin Castle, de la Catedral de la Santisísima Trinidad y la Iglesia del San Patricio.

nos encantó la ciudad, nos encantó la gente, personalmente me encantó que todo sea verde y que por todos lados suenen arpas. no voy a dejar de reconocer que sonaban para los turistas (como nosotros) pero sonaban al fin y me parecía fantástico.

cenamos algo por ahí y volvimos a hotel para descansar porque entre lo que habías madrugado ese día, más lo que debía madrugar al día siguiente, era lo mejor que podíamos hacer.

DiariosdeViaje: mi primer día en Londres

nuestra primera mañana en Londres fue un sueño hecho realidad. me asome por nuestra ventana en el segundo piso, mire los canteritos con flores de colores, las marcas raras en el piso y todas esas casitas blancas iguales y fui feliz.
pero las sorpresas no terminaban ahí. salimos de la habitación y el interior de la casa, nuestro hotel, que ayer a la noche no habíamos podido apreciar por tanto cansancio me dio ganas de quedarme a vivir en el pasillo sobre la alfombra mullida. ni hablar cuando encontré el ventanal que daba el pulmón de la manzana, tenía una vista al interior de todas las casas con sus diferentes jardines y su vegetación desacomodadamente inglesa.
seguimos bajando los escalones y nos encontramos con que el desayuno se servía en el subsuelo. poco, o casi nada acostumbrados a que estos sean espacios habitables nos encontramos los dos sorprendidos de estar mirandos los piecitos de las personas que pasaban por la calle mientras desayunabamos.
nos sirvieron -muy correctamente por cierto- una porción de tostadas a cada uno, un té, y había un pequeño buffet con fiambres, frutas, manteca, mermelada y nutella. debo decir que aquí comenzaron dos idilios, el mío con ese desayuno, en esa habitacion con mesas de manteles a cuadritos celeste, y el de Marce con el nutella.


con la pancita llena salimos a Londres, dicho esto con toda la propiedad del mundo ya que cuando salimos del subte en la estacion Westminster dimos de lleno con el emblema de la ciudad, el Big Ben. nos lo quedamos mirando pobrecito como embobados y empezamos caminar hacía un lado y el otro puente, obviamente, junto a una increible cantidad de turistas igual de embobados que nosotros. en este momento tuvimos nuestros primeros problemas de tránsito, esto de que los autos vengan del otro lado no tiene nada de onda! menos cuando uno quiere cruzar la calle mirando fijamente un reloj que está unos cuantos metros por encima de la cabeza.

seguimos caminando con nuestro mapa y vimos pasar un colectivo rojo de dos pisos, cuyo piso superior era descubierto, y pensamos en que no podíamos estar en Londres sin subirnos a uno -seguramente los demás turistas pensaron lo mismo, y seguramente ese bus estaba ahí porque todos los turistas ibamos a pensar en eso- en consecuencia, nos subimos al colectivo... y nos sentamos en los primeros asientos de la parte de arriba. ja! bien turistas!
recorrimos todo el centro de Londres -lo que nos sirvió para decir qué partes ibamos a visitar y para darnos una idea de la disposición de la ciudad. nuestro guía era el típico inglés semi-impresentable de las comedias inglesas (como el que viaja a Estados Unidos en la película Realmente Amor) y estaba particularmente indignado con la boda real, que hacía pocos meses se había realizado y los aumentos en los impuestos para costear las obras para los Juegos Olímpicos que están transcurriendo en estos momentos.

el ticket del bus rojo incluía un paseo en ferry, entonces decidimos bajamos en el Puente de la Torre de Londres, para almorzar algo y después volver mediante el ferry a la estación Westminster.
encontramos un barcito muy lindo sobre la calle acceso al puente y probé otra de las delicias que me encantaría poder encontrar en Buenos Aires, el jugo de mango y naranja J2O. riquísimo.

recorrimos los alrededores de la Torre de Londres y quedamos impactados con la exactitud con la que fueron reproducidos en el Puente de la Torre los colores de nuestra bandera. para ellos interesados, deben saber que el Puente de la Torre lleva los colores del país al cual Inglaterra ganó su última guerra, en este caso la Argentina, por la Guerra de Malvinas.

volvimos al hotel, con unos sandwichitos escondidos en la mochila para cenar y nos fuimos a dormir. al día siguiente nos tocaría levantarnos super temprano para volar el siguiente destino.

viernes, 3 de agosto de 2012

DiariosdeViaje: 4 días en Paris - Napoleón no nos dejaba ir


el 2 de agosto había que viajar a Londres por la mañana. tenía una ansiedad que no me entraba en el cuerpo, de esas que hacen que uno se apresure y se mande alguna que otra burrada...
en consecuencia, uno de los integrantes de la pareja, que no fue mi futuro esposo, je, leyó mal los pasajes del Eurostar y dispuso ir a tomar el tren a las 10.15 hora local ... de destino, dada la diferencia horaria de una hora entre Londres y París, exactamente una hora más tarde.


perdido el tren y pasado mi colapso nervioso, me encontré sentada en un banco de la estación Garde du Nord con todas las valijas mientras Marce veía qué se podía hacer con los pasajes.

sconsiguio pasajes para la noche del mismo día, así que entendiendo que Napoleón no tenía intenciones de dejarnos partir hasta que lo visitaramos, emprendimos rumbo hacia el "Hôtel National des Invalides". el resto del día, caminamos... caminamos... caminamos...lo bueno/malo del día fue que pudimos volver a un local de ropa donde había visto unos zapatitos muy lindos... lo bueno es que la vendedora tenía un tío que había estado viviendo en Buenos Aires y que, según ella, estaba encantado con la ciudad; lo malo e que no quedaba en mi talle el hermoso zapatito.

se nos hicieron las 21hs, volvimos a Garde du Nord y nos tomamos el tren bala a Londres (finalmente!), aprovechamos para descansar y aproximadamente a las 22.30hs estabamos llegando a St.Pancras. valijas a cuestas, nos tomamos el subte para bajarnos en la estacion Pimlico del Underground y me enamoré a primera vista de Londres!!
caminamos por Lupus St hasta St. Georde Square, que después sería Belgrave Rd. con toda una seguidilla de casitas de 3 pisos y subsuelo de frente blanco.
llegamos al hotel, donde nos atendió un simpatiquisimo indio (hindu, indiano, según la preferencia del lector), de aquí en adelante llamado "Apu" y subimos a la habitación a descansar porque al día siguiente había que empezar a recorrer una de las ciudades más grandes del mundo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

DiariosdeViaje: 4 días en Paris - Louvre, Opera y el picnic en los Campos de Martes

el 1° de agosto fue tan agotador como el 31 de julio!!

nos levantamos tempranito y nos hicimos un desayuno con el set de té y tostadas del hotel. amé con locura ese set, dos hermosas tazas, amplia variedad de té, fresquitos con mermelada, tostadas... todo en una hermosa bandejita. con mi futuro marido, después de analizar los ammenities del hotel, el local de Laduree y varias pâtisseries llegamos a la conclusión de que Francia era la capital internacional del packaging; las bolsitas, los envoltorios, los frascos ya son motivo suficiente para querer comprarse todo.
desayundaditos, y mapa en mano, nos dirigmos al Louvre.

la primer impresión fue: qué calor que hace adentro de la piramide de vidrio!?! nos hubiera encando quedarnos adentro sacando fotos, pero honestamente, no daba... al fin y al cabo, uno no quiere empezar el día frente una de las colecciones de obras de artes más grandes del mundo todo transpirado. 
vimos todo lo que había que ver: la mona lisa, la venus de milo, la victoria de samotracia, las bodas de caná, la libertad, el escriba, etc, etc, etc... y hasta podemos decir que caminamos por completo el museo. y enfatizo el termino "caminamos" ya que varias obras las pasamos caminando sin detenernos mucho en búqueda del Código de Hammurabi. afortunadamente lo encontramos. 
observación: increíble la cantidad de gente frente a la Mona Lisa. un cuadro chiquito frecuentado por tanta gente...

hay que aclarar que para ver la totalidad de las obras del museo se requieren al menos 3 días, mientras que nosotros pasamos en él sólo una mañana. almorzamos (ya mostraré qué) y nos dispusimos a buscar nuestro siguiente destino, la Opera de París.

que linda la Opera!! hicimos un tour (saladito...) y la recorrimos por completo.

el resto del día lo dedicamos a caminar por París. 
recorrimos la "Île de la Cité", visitando la Notre Dame, y caminando volvimos a nuestro punto de partida. las Puerta de las Almas, del otro lado del Louvre y los Jardines de las Tullerias. en mitad del recorrido, encontramos una zona de veterinarias, decenas de perritos y gatitos a la venta, uno más hermoso que el otro; si no fuera por mis hijos-gatos (y porque no hubiera sabido que hacer con ellos durante los 20 días que restaban de viaje) me los traía todos!!
nota de color: cuando empezamos a caminar por los jardines, nos agarro mucho, mucho sueño, entonces estiramos nuestros abrigos y nos dormimos una hermosa siesta. nos despertaron unos sonidos de tambores de un grupo de personas que estaban cantando y bailando por ahí.

una vez repuestos, caminamos hacia el Mausoleo de Napoleon pero no entramos. vaya uno a saber porque hicimos eso... será que no nos hacia mucha gracia la idea de hacerle una reverencia al fallecido??
caminamos alrededor del Museo Militar, recorrimos de punta a punta el Puente de Alejandro III y nos encontramos de nuevo en la Escuela Militar y el fin de los Campos de Marte.

se nos estaba haciendo tarde y nos estaba agarrando hambre, por lo que fuimos al ya conocido y frecuentado supermercado de marca nacional francesa a comprar algo para comer.


mi sueño era hacer un picnic como hacian todos en los Campos de Marte. no eran picnics comunes, uno en casa los suele relacionar con llevar el mate a la plaza con unos bizcochitos, pero acá era otra cosa, acá el picnic irradia glamour. un mantel hermoso, una canastita con copas de vidrio, una baguette y una botellita de vino o champan. 

con una pobre pero romántica imitación, mi futuro marido y yo nos acomodamos en el cesped para hacer nuestro picnic en el que creíamos, iba a ser nuestro último día en París.